SURGIMIENTO DE LOS GRUPOS REVOLUCIONARIOS DESDE EL 55 HASTA EL 76
La revolución Libertadora que derroca al entonces presidente de los argentinos Juan D. Perón también derroca a la democracia, reprime la fuerza obrera y popular, debilita el movimiento sindical y disminuye la capacidad económica del pueblo. En definitiva, tal vez equivocada o no, la esperanza en el peronismo estaba reprimida.
El horno de América Latina que ese momento era Cuba, comenzaba a repartir bollos por todo el continente y uno de ellos en el Cerro Cochuna, Tucumán, y allí se conforma UTURUNCOS. Es el primer grupo armado del país, el primer intento de guerrilla rural. Estaba compuesto por ex – militantes de la ALIANZA LIBERTADORA NACIONALISTA, fracción del PERONISMO REVOLUCIONARIO, al mando de J. Cooke, y miembros del PARTIDO SOCIALISTA DE LA REVOLUCION NACIONAL; se dan a conocer a través del asalto a la comisaría de Frías, al mando de Manuel Mena y con el nombre de MOVIMIENTO PERONISTA DE LIBERACIÓN. UTURUNCOS, exigía la renuncia del presidente Frondizi, la anulación de los contratos petroleros, la devolución de la CGT intervenida y el retorno de Perón.
En este momento en que se agudiza el conflicto entre la burguesía y el proletariado debido a que Frondizi asume el gobierno a través de una alianza con el peronismo proscrito, haciendo entonces caso omiso al pacto comienza a desarrollar una política imperialista.
Lo primero que hizo fue otorgar un aumento masivo del 60% para asegurar su imagen alegando tranquilidad social, garantizó que la CGT, se normalizaría a la brevedad, anunció una nueva política petrolera que formalizaría convenios con empresas extranjeras para extraer el petróleo bajo la dirección de YPF, se sancionaron leyes de amnistía, de libertad de enseñanza, etc.
La oposición se empezaba a organizar en las fuerzas armadas, agraviada por una política considerada entreguista. La izquierda se sumó a las críticas, acusando al presidente y con razón, de haber abierto el terreno educativo superior a los intereses clericales y además se sintió agraviado el sindicalismo que estaba presionado por sus bases para resistir esta política que exigía sacrificios a las clases menos pudientes.
Frente a este contexto, Frondizi, cede a las presiones de las Fuerza Armadas, y decreta la instauración del “Plan Conintes”. En el plano internacional, el enfrentamiento entre Cuba y Estados Unidos se encontraba en pleno apogeo. En el orden interno los sectores que simpatizaban con la Revolución hicieron del castrismo una bandera de lucha contra el presidente, pero sectores anticomunistas denunciaban a Frondizi como cómplice del régimen de La Habana. Pero a este deporte de las denuncias le faltaba completarse con las que hizo las FFAA, respecto a las culpas del presidente en la derrota que había sufrido su gobierno en las primeras elecciones democráticas (gobernadores y diputados) frente al peronismo y neo-peronismo (vandorismo) enmascarado con el nombre de UNION POPULAR.
Con la terrible pasión que a lo largo de los años los militares han desarrollado por los golpes de estado, Frondizi no escapa. Su cabeza rueda hasta la Isla Martín García y asume la investidura presidencial José María Guido, quien fuera el presidente de la cámara de senadores.
Es en esta época en que los argentinos tuvieron la oportunidad de ver tanques y efectivos en la calle, piezas de una fantochada, moviéndose por el gran tablero de juego que era el país.
El “partido militar” estaba dividido en dos proyectos y lo ventilaban en todo el territorio. Bajo el conjunto de azules y colorados se veían los conflictos en el interior del bloque dominante, donde aun no habían logrado imponerse los grupos monopólicos ligados a las transnacionales.
Un grupo gorila que cercaba al presidente iba consiguiendo posiciones cada vez más importantes y estaban resueltos a implantar una drástica dictadura con o sin Guido. El títere ofrece su renuncia que es rechazada por los secretarios de las tres armas. Este se había convertido en una pieza fundamental del juego político militar, porque su alejamiento de la presidencia hubiera creado en las FFAA un verdadero caos. Los sublevados afirman su legalismo y su apoyo incondicional a la autoridad presidencial. Si bien los legalistas eran los azules, también eran los rebeldes, porque desconocían al ministro de guerra. La victoria azul se selló con la designación de Onganía en el puesto clave de Comandante en Jefe del Ejército. Esto permitió a Guido liberarse de las presiones gorilas coloradas y rodearse de un ministerio que intentaría hacer real el compromiso electoral asumido por el ejército azul. Muchos creyeron y en especial los peronistas, que el triunfo azul significaría elecciones absolutamente libres a corto plazo, lo cual no sería así.
Guido se acomoda a la nueva situación. El nuevo ministro del interior hace conocer en una “hora clave”, obra del periodista Mariano Grondona, la posición de los azules: prescindir de los militares en la política, el derecho al voto, etc.
La salida democrática llegó, sin el peronismo y con un FRENTE NACIONAL POPULAR, que se enfrentaba a la UCRP ( radicales) postulando al Dr. Arturo Illia. Aramburu propuso que se adelantaran las elecciones, teniéndolo como único candidato de unidad nacional y al no lograrlo se postuló en las elecciones generales.
El FRENTE NACIONAL Y POPULAR, siguió directivas de Perón y votó en blanco. Illia gana las elecciones en las que los votos en blanco fueron la segunda minoría.
En este contexto, surge un grupo de militantes provenientes del peronismo, que junto con la derecha del Movimiento Nacionalista “tacuara”, conforman el MOVIMIENTO NACIONALISTA REVOLUCIONARIO TACUARA. Su accionar en primera instancia fue el asalto al Policlínico Bancario del que se sustraen efectivo, medicamentos e instrumental, que serían utilizados en futuros puestos sanitarios de la guerrilla. Acto seguido se emite un comunicado que dice: “LA GUERRA CIVIL SE GANA NO SOLO EN UNA GRAN BATALLA DE CONJUNTO, SINO Y PREFERENTEMENTE EN MILES DE PEQUEÑOS COMBATES QUE SE LIBRAN EN TODAS PARTES Y EN TODO MOMENTO”. Luego de este hecho, el grupo se desmembra y sus miembros integrarán posteriormente las filas del ERP y MONTONEROS.
Comienza con el Dr. Illia, de la Unión Cívica Radical del Pueblo, un período constitucional que duraría hasta 1966. Trató de implementar una línea económico-política que no respondía a lo propuesto por el “partido militar”. El gobierno radical no se ajustó a los programas de ACIEL (representantes de la burguesía económica monopólica de orientación liberal) ni a los de la CGE (representantes de la burguesía nativa). Además se implementa una burocracia sindical que día a día fue tomando mas dureza en su relación con el gobierno. En realidad las posiciones entre el peronismo ortodoxo y el neo-peronismo de Vandor estaban en el punto mas alto de una relación rota. La lucha por el poder sindical, los llevaba a tener actitudes rígidas frente al gobierno. Este respondió con la limitación en el derecho e huelga y el control de los fondos sindicales. Illia levanta las proscripciones contra peronistas y comunistas. En las primeras elecciones gana la Unión Popular. La burguesía sindical desestabilizando al gobierno y es la misma que el 28 de junio apoya el golpe de estado que realizan las tres armas.
Mientras Illia era asediado por todos los sectores del país, otro bollo del horno cubano se establece en Salta. Al mando del periodista Ricardo Mascetti, comandante segundo ( el Che era considerado el primero), y creador de la agencia cubana de noticias “Prensa Latina”, se origina el EJERCITO GUERRILLERO DEL PUEBLO (EGP). Contaba en su seno con estudiantes universitarios, disidentes del Partido Comunista Argentino y algunos integrantes cubanos. Ubicados cerca de la frontera con Bolivia y con un número muy reducido de hombres contaban con el apoyo de Obregón Cano (quien luego sería gobernador) y Cook directamente desde Cuba. Sin un programa político claro en la etapa de preparación de la guerrilla, el grupo fue cercado por Gendarmería. Mascetti en su huída se internó en la selva donde desapareció para siempre.
La junta militar que destituyó ilegalmente al presidente constitucional, eligió al teniente general Juan Carlos Onganía como el nuevo ocupante del sillón de Rivadavia. Este golpe de estado tiene características distintas a los que engrosan la historia golpista de las FFAA. Contaban con planes muy ambiciosos esta vez. Asumen el gobierno para efectuar “grandes y profundos cambios” en la estructura económica, política y social del país. La autotitulada Revolución Argentina, es el proyecto de la oligarquía y las multinacionales que deciden tomar el gobierno y ejercer el poder a través de las FFAA por lo menos durante 10 años. El rol de las mismas cambia en ese momento, de la defensa de las fronteras y la soberanía nacional, se encomiendan a defender al “oeste”(léase izquierda) en el conflicto “este-oeste” sin ninguna duda. El enemigo será esta vez el comunismo, por consiguiente las fronteras serán ideológicas.
Desde el Ministerio de Economía Militar se continúa con el proceso de concentración de producción y centralización de capital, prosiguiendo con la línea frondicista al permitir obtener mayor poder político a los grupos monopólicos. Cada vez se centralizaba mas el capital en menos manos. Esto generó una carencia de representación política en los nuevos sectores sociales creados por el monopolio (obreros de la gran industria, clase media en proceso de pauperización) Distintas agrupaciones originan nuevo partidos en busca de cubrir esos sectores.
El 25 de mayo de 1965, nace el PARTIDO REVOLUCIONARIO DE LOS TRABAJADORES PRT. Proviene de la unión de dos vertientes diferentes, una políticamente heterogénea y nacida de la Alianza Libertadora Nacionalista y la otra de un movimiento estudiantil anti-imperialista al mando de quien luego sería su comandante, Mario Santucho, juntos crean el FRIP ( FRENTE REVOLUCIONARIO INDOAMERICANO POPULAR)
Por otro lado tendríamos al FRENTE PALABRA OBRERA, eminentemente trotskista al mando de Nahuel Moreno. Ambos dirigentes acercan posiciones hasta crear el PRT, el que creemos constituye el paradigma de los grupos guerrilleros armados de nuestro país y por consiguiente la base de nuestra investigación.
A principios de 1967, se establece en el campamento de “El Plumerillo”, en Taco Ralo, Tucumán, el destacamento guerrillero 17 de octubre de las FUERZAS ARMADAS PERONISTAS (FAP), integrado por militantes de la Juventud Peronista, sobrevivientes del Movimiento nacional Revolucionario Tacuara y de las Fuerzas Armadas de la Revolución nacional (FARN) Desprendimiento este último de Palabra Obrera. Era comandado por Ángel Bengoechea, quien muere junto a otros cuatro militantes al estallar una bomba que estaban armando.
Las FAP exigían como condición para la paz social el regreso de Perón, y acusaban al gobierno de Onganía de haber convertido al país en una colonia. Al año siguiente el grupo se desbarata y sus principales dirigentes son detenidos.
Simultáneamente con las FAR, un brazo disidente del Partido Socialista Argentino y una fracción del Partido Comunista Revolucionario, funda el EJERCITO DE LIBERACIÓN NACIONAL, que tenía como prepósito unirse a la guerrilla boliviana al mando del Che.
Eran reivindicadores no solo de la Revolución Cubana sino también de la lucha en Vietnam.
La cúpula estaba integrada por Carlos Olmedo, Roberto Quieto y Marcos Osatinsky.
Una ráfaga de carabina termina con la vida del Che, en octubre de ese mismo año, quien procuró ejemplificar con su trayectoria el efecto de una determinación tomada con su ideología. Los rangers bolivianos no pudieron con un Che prisionero, las presiones hubieran sido demasiadas. El asesinato fue mucho más simple.
Un comando políticamente afín a las FAP, DESCAMISADOS, hace su aparición en 1968, comenzando su accionar contra los traidores del movimiento peronista. Dardo Cabo dirigía este grupo. Este conductor tiene un largo historial sobre sus espaldas: intentó un desembarco en Malvinas y formó parte de los asesinatos de Vandor y Alonso. Descamisados, en 1973, confluye hacia MONTONEROS, con quien se fusiona.
1969 y la mal llamada Revolución Argentina, no simpatizaban. Con notable indignación e impotencia, Onganía y su coro estable comprobaban que el poder de las armas, de los grandes capitales nacionales y transnacionales, el apoyo de la prensa y una dirigencia sindical corrupta como cómplice, nada puede hacer frente a un pueblo en marcha y dispuesto a defender sus derechos.
La CGT estaba dividida, por un lado la CGT Azopardo (Vandorismo) y por otro la CGT de los Argentinos liderada por Raimundo Ongaro. Esta última mas allá de sus errores cumplió un rol fundamental. Dinamizando las luchas obreras y dándoles una postura ideológica y política que excedió el plano reivindicativo. En marzo la delegación de la CGT de los argentinos con sede en Córdoba, hizo pública una declaración de suma importancia: “Durante años solamente nos han exigido sacrificios, nos aconsejaron que fuésemos austeros: los hemos sido hasta el hambre. Nos pidieron que aguantáramos un invierno: hemos soportado diez. Nos exigen que racionalicemos: así vamos perdiendo conquistas que obtuvieron nuestros abuelos. Y cuando no hay humillación que nos falte padecer, ni injusticia que reste cometerse contra nosotros, se nos pide irónicamente que participemos. Les decimos: ya hemos participado, y no como ejecutores, sino como víctimas de las persecuciones, en las torturas, en las movilizaciones, en los despidos, en las intervenciones, en los desalojos. No queremos ya esta clase de participación”...”Agraviados en nuestra dignidad, heridos en nuestros derechos, despojados de nuestras conquistas, venimos a alzar, en el punto donde otros las dejaron, las viejas banderas de lucha...”
Pero, la política económica liberal y extranjerizante a la que el gobierno dio su compromiso y la soberbia de todo el equipo, hacían oídos sordos a los reclamos populares. Un cachetazo a la prepotencia militar, en pleno rostro, hizo falta para que comenzara a frenar el avance del pueblo con represiones de todo tipo. El justo y sufrido pueblo argentino pedía libertades, derechos y conquistas; los militares respondían: represión.
Con el nombre de “cordobazo” se conoció la pueblada que se realizó en la ciudad mediterránea como cabeza emergente de una movilización y de violentos enfrentamientos en las principales ciudades del país. La dictadura debió recurrir a la presión militar para sofocarla. Sin embargo en ciudades como Córdoba, el pueblo llegó a tomar el centro de la ciudad por varias horas (algunos barrios, por días) Pero estaba atomizado, a pesar de su enjundia el pueblo no tenía dirección política. Estos movimientos del proletariado se dieron en llamar “rosariazo”, mendozazo, etc. El cordobazo marca el inicio de la agonía del régimen. Si bien eran hechos insoslayables tampoco era cuestión de andar reconociendo un mal gobierno. Onganía prefirió referirse a los hechos de mayo como realizados por una fuerza extremita organizada.
La permanencia del régimen empeora. La CGT de los argentinos tiene a las pocas semana de los pueblazos la firme intención de realizar un paro nacional. Utilizando el asesinato de Vandor, ocurrido horas antes, el gobierno decreta el estado de sitio, interviene federaciones y es detenido junto a otros dirigentes, Raimundo Ongaro. El paro tuvo éxito, pero la CGT de los argentinos comienza un declive irreversible. Era clandestina, no tenía el apoyo de Perón y sufrió el encarcelamiento y deserción de sus principales dirigentes. Cayó y con el ella el derrumbe de Onganía se acentuaba.
Numerosos sectores sociales convergen contra el régimen, como la clase obrera, ya sindicalmente organizada, el sindicato rural, la CGE, los partidos políticos, empresas transnacionales europeas, capas de profesionales democráticos y la FUA. Por supuesto la nueva izquierda del país fue una de las mayores oposiciones que tuvo el gobierno. Esta nueva izquierda fue la consecuencia de la forma en que se había ido estructurando y reacomodando la realidad política. La censura, la represión, la política económica que oprimía tanto a los sectores humildes como a los medios, etc, son las causas mas inmediatas de este surgimiento. Tenían una profunda desconfianza a la clase política, a la democracia. Ellos sí querían un gobierno del pueblo, pero por experiencias vividas, sabían que en nombre de la democracia se había reprimido al pueblo.
Entonces todos los sectores sociales, estaban contra el régimen con un punto de convergencia en el plan económico recesivo.
En el primer aniversario del cordobazo, MONTONEROS hace su primera aparición pública con el secuestro y posterior ajusticiamiento del Teniente General Pedro Eugenio Aramburu. Quien fuera acusado del fusilamiento de veintisiete civiles y militantes peronistas y de expropiar los restos de Eva Duarte en 1956. Esta agrupación estaba constituida por la confluencia de jóvenes católicos integrantes del Comando Camilo Torres, sobrevivientes del MNRT (movimiento nacionalista revolucionarios Tacuara) y de la TRP (tendencia revolucionaria peronista). Emergen con el operativo Aramburu, realizado por los principales líderes del movimiento: F. Abal Medina, Carlos Ramus, Norma Arrostito y Mario Firmenich. En los documentos de la época, Montoneros explicaba que la estrategia era construir un movimiento armado peronista para la toma del poder y el desarrollo del socialismo nacional. Era absolutamente vertical y asumía formas militares con grados y rangos. El que ingresaba lo hacía con el grado inferior de aspirante a oficial. A partir de allí, se ingresaba en una cadena de obediencia a los grados superiores. Su táctica política se basaba en la lucha por el retorno de Perón al país, y hasta 1973 por el derrocamiento del régimen militar.
Por esta época, con militantes provenientes del peronismo, comunismo y trotskismo, se crea la CPL (comando populares de liberación). Coincidían en gran medida con los postulados de las FAL (fuerzas armadas de liberación). Esta última formada con disidentes del Partido Comunista Argentino y el Partido Comunista Revolucionario. Sostenían que la destrucción del imperialismo era posible si se derrocaba a las burguesías nativas que la sostienen. Los CPL (comando populares de liberación) luchaban por la confluencia del peronismo y marxismo para la conformación de una “vanguardia revolucionaria”. A fines de 1971 se integran a las FAR y al ERP ( ejército revolucionario del Pueblo).
El asesinato del Teniente General Aramburu fue la gota que colmó el vaso. Se sabía que el grupo Montonero se atribuía la acción, pero la inminente participación de Aramburu en el golpe para destituir a Onganía hizo que muchos sectores pensaran que el gobierno había participado en el secuestro.
Diez días después del secuestro, la Junta de Comandantes, corta la cabeza de la “foca” mas odiada del país. Su último accionar como presidente fue instaurar la pena de muerte para actos terroristas y secuestro de personas. La Junta alegó para la destitución que ellos aparecían como pretores del pueblo y... “la política sin política del presidente lo fue dejando en soledad sin los apoyos de otrora: sindicales, empresarios y fundamentalmente castrenses”. Y el desfile continuaba... pero al pobre sillón deRivadavia aún le faltaba lo peor. A partir de ahora los discursos presidenciales tendrían un irritante e inconfundible acento inglés. Volvíamos al virreynato, pero ya no de dominación española. El nuevo “virrey” era un general con destino Waschintong: Roberto Levingston. El país era un verdadero caos.
En Córdoba habían sido ocupadas ocho fábricas de la industria automotriz y el Hospital de Clínicas. Los obreros ocupaban las plantas en demanda de convenios laborales y aumento de salarios. La CGT de Córdoba llama a una paro general con muy poco eco y con esto comienzan a aparecer las ollas populares. La caída de Onganía no detuvo los paros. Levingston un oficial de segunda línea sería un títere de la Junta de Militar, que estaba al mando del Comandante en Jefe del Ejército, General Lanusse. El asesinato habría frustrado las ambiciones presidenciales de Aramburu, pero su mejor alumno estaba en la buena senda.
Escribía Miguel Gazzera en 1971: “....cuando Levinstong pronunció casi los mismo anuncios para enjuiciar a Onganía y destituirlo fueron muy pocos en Argentina los que se asombraron de tan notable contradicción. Sin embargo, hubo modificaciones en los métodos, por ejemplo, el nombramiento de algunos gobernadores mas o menos populares, mas o menos peronistas...También algunos funcionarios en la burocracia administrativa que juntamente con la normalización de la CGT llevó a ciertos comensales de la política a la hipótesis de que estábamos frente al “tiempo nuevo”. Enseguida olvidaron que junto con la asunción de Levinstong se firmó la devaluación de nuestra moneda, se rectificó la congelación de los salarios y se mandó a componentes del FMI a manejar la situación social y financiera”...
El nuevo ideólogo del plan económico nacionalista-desarrollista fue Aldo Ferrer. El plan consistía en impulsar el crecimiento del mercado interno mediante el estímulo de la demanda con aumentos salariales y mayores facilidades crediticias a las empresas nacionales, fijando al capital extranjero un rol complementario en relación al capital nacional. Debía obtener mayores saldos exportables de carnes, sin aumentar su precio interno para mantener el poder adquisitivo de los salarios, fue entonces que apareció la genial idea: “veda de Carnes”. Claro, el problema estuvo en el Mercado Común Europeo, que en el mismo momento cerraba sus puertas a las carnes argentinas. La disminución de ingresos de divisas, la expansión simultánea del crédito interno, generó un proceso inflacionario incontrolable. Las huelgas y levantamientos urbanos ( conocidos como el “vivorazo”) estaban a la orden del día. Razón por la cual Lanusse solicitó la renuncia del flamante presidente.
En una “indecisa reunión” la Junta Militar elige como presidente a Lanusse. La represión y el estado de sitio continuó, por mas que por enésima vez comenzara un “tiempo nuevo”para el país. La gestión de Levinstong duró nueve meses y de parto natural nació “la crisis económica crónica”. Su corto gobierno no fue mas que una estación intermedia entre el fascista de Onganía y el ideólogo popular (populista) liberal del padre del último presidente.
Corría 1970, cuando en Rosario, hace su aparición a la vida pública el ERP. Luego de un enfrentamiento, copa la comisaría 24 e iza su bandera. El ERP no era el brazo armado del PRT. Se definían conformados por todos los militantes del partido mas aquellos combatientes de diferente capas sociales y disímil extracción política que aceptan pelear por el programa del ERP: antiimperialista, anticapitalista y democrático, mientras que el programa del PRT es clara y definitivamente socialista. Para esclarecer podemos decir que el PRT tiene un programa “máximo”, mientras que el ERP tiene un programa “mínimo”. El PRT es la dirección político-militar del ERP, pero no reduce su función a ser un estado mayor “elitista” sino que se plantea operar y crecer como un instrumento político en el seno de las masas, esto lo definía la revista “Cristianismo y Revolución” en 1971.
Las acciones revolucionarias eran hechos cotidianos para el país. El ERP tuvo una incidencia fundamental en esta cruzada entre la ultraizquierda y la ultraderecha que se enfrentaban manteniendo en vilo a la sociedad.
El viejo zorro de la política argentina, recibió en Madrid a varios emisarios Montoneros y les había manifestado su simpatía. Las palabras de Perón eran inobjetables para la mayoría de sus partidarios, y en lo posible eran cumplidas al pie de la letra. Perón decía: “..el golpe de Estado que me derrocó en el 55 fue encabezado por Eduardo Lonardi, un general tumulento que ya me había traicionado en Chile veinte años antes, y al que por compasión perdoné. No duró en el poder mas que unos pocos meses. Lo reemplazó un general que había sido alumno mío en la Escuela Superior de Guerra, Pedro E. Aramburu. Era un inepto para todo, menos para la perversidad. Al primero lo liquidó la cirrosis, tuvo el triste fin que merecía. Del segundo se encargará el pueblo alguna vez. Quien no dejará sin venganzas los estropicios que nos hizo ese canalla. Aramburu entregó al país a los intereses extranjeros, fusiló sin misericordia a los patriotas que se rebelaron y mandó a esconder o a destruir (solo Dios sabe) el cadáver de Evita, para que el pueblo no pudiera venerarlo. Esos crímenes nunca quedan impunes”...palabras transmitidas a Tomás Eloy Martínez en una entrevista en 1966.
“Perón y Evita la patria socialista” era el slogan de las juventudes peronistas. Todos confiaron en Perón( con todos los esfuerzos de él mismo para lograrlo), pero pocos tomaron en cuenta esa sombra negra que poco a poco fue rodeando al líder: José López Rega, (Lopecito para el General) él y sus cartas astrales dominaban junto con la idolatría que le profesaba Isabel, Puerta de Hierro.
Alejandro Agustín Lanusse, cuando asume la presidencia, lo hace en nombre de la Junta de Comandantes en Jefe. Su intención básica era llegar a un acuerdo y permitirle un retiro decoroso a las FFAA a través de la convocatoria electoral. El encargado de lograrlo fue el radical Arturo Mor Roig, quien era el Ministro del Interior. Allí aparece el GAN (Gran Acuerdo Nacional)m por un lado las FFAA garantizaban al peronismo y al radicalismo al llamado a elecciones y a su vez, estos partidos debían dar base de sustentación al nuevo gobierno. El GAN buscaba frenar un insurrección popular que estaba siendo fomentada por la izquierda( que cada vez tenía mas arraigo), apoyar a la centro- derecha o en cado de fracasar apoyar al radicalismo y aceptar al peronismo “con Perón”, pero, paradojalmente, sin que Perón pudiera ser el candidato.
Las primeras medidas gubernamentales lanusistas fueron realizadas con la firme intención de distender el clima político en que el país se encontraba: rehabilitación de los partidos políticos, devolución de sus bienes, levantamiento de las sanciones sindicales, autorización de retenciones a la CGT. Pero junto con el acuerdismo, la represión tomó carriles inusitados. Comienzan las desapariciones de personas que luego serían tristemente famosas con el aberrante gobierno procesista. Mueren el dirigente guerrillero del ERP Luis Pujals, y de las FAP Roberto Quieto, entre otros.
Pero ante estas muertes, hay una muestra de represión salvaje por parte de los militares. Si bien, se veía un debilitamiento, durante esta etapa de la dictadura, los principales dirigentes de las filas revolucionarias se encontraban prisioneros en la cárcel de Rawson. En una operación conjunta se proyecta la fuga del penal. El plan dependía de acciones conjuntas dentro y fuera de la prisión. El 15 de agosto de 1972 dentro del penal las acciones trascurren sin dificultades mayores, pero un breve tiroteo con la última guardia externa hace creer en el mando del grupo exterior que la fuga había fracasado. Por lo tanto, el grupo exterior se aleja con los vehículos con los que esperaban a los prófugos. Los evadidos debieron llegar al aeropuerto como pudieron. Los máximos dirigentes fueron los primeros en llegar y con bastante antelación al resto del grupo. El avión espero todo el tiempo que pudo, pero el grupo debió partir por miedo a ser nuevamente apresado. Mario Santucho, Gorriarán Merlo, Domingo Mena (PRT) Marcos Osatinsky, el negro Quieto (FAR), y Vaca Narvaja (Montonero) parte hacia Chile. El segundo contingente, al llegar, copa la estación aérea y negocia su rendición, en realidad su sentencia de muerte. Fueron trasladados a una base militar en Trelew, donde fueron fusilados alevosamente. De los diecinueve, solamente tres salvaron sus vidas milagrosamente, al quedar malheridos pero identificados como muertos.
La magnitud de los hechos de Trelew trajo aparejado una toma de postura por parte de la sociedad y esta no se equivocó, la solidaridad con los caídos superó cualquier bandera política. El gobierno dictatorial estaba cada vez mas solo.
Allende en Chile, recibe las papas calientes en sus propias manos, y tan calientes estaban que brindó todo lo que estaba a su alcance para que fueran al horno de América Latina.
A mediados de octubre, en un mensaje destinado a sus seguidores con motivo al día de la lealtad, Perón, con suma tranquilidad y audacia, comunica su regreso al país. El “operativo retorno”, se dispersó como pólvora por todo el territorio nacional. Las pujas entre Perón y Lanusse llegaban a su fin.
Luego de un exilio de diecisiete años y días, el 17 de noviembre de 1972 vuelve Perón a la Argentina. La lluvia no afectó para que los líderes de los sectores junto a su gente marcharan hacia el lugar de arribo de su líder. A pesar de que toda la dirigencia partidaria, había abierto el paraguas por la seguridad de Perón, y Rucci por la lluvia, estuvo detenido una horas en Ezeiza. Al dejarlo en libertad, se dirigió al lugar que sería la meca política del país, la casa de Gaspar Campos. Allí no solo se congregaron multitudes y fieles, Ricardo Balbín también se dio cita en el lugar.
Perón volvió, pero no podía ser candidato a presidente. Lanusse, el 7 de julio pronuncia un discurso, dando un serie de medidas: prohibición para presentar candidaturas para la próximas elecciones a toda persona que desempeñara cargos públicos después del 25 de agosto, como así también aquel que no permaneciese en el país desde esa fecha hasta el día de los comicios. Con esta jugada, Lanusse se garantizaba la no presidencia de Perón. Tampoco la suya, pero con ello apaciguaba la interna militar.
Perón necesita un frente amplio para que el Justicialismo ganara en el 73. Ahí con el líder en Buenos Aires nace el FREJULI (frente justicialista de liberación). Faltaba el candidato, y si bien la dirigencia sindical apoyaba a Antonio Cafiero, el anciano caudillo se inclinó por el odontólogo Héctor Tío Cámpora. “Cámpora al gobierno- Perón al poder.
La fuerza mas importante de la izquierda peronista y de los montoneros, se identificaron con que resultó la decisión final de Perón: la candidatura que Cámpora, empero, a largo plazo, los objetivos de la izquierda se enfrentaron con los de la conducción del movimiento. Perón estructuraba un proyecto frentista democrático para reformular el capitalismo dependiente argentino. La izquierda peronista, en cambio, estimó confusamente que los comicios constituían un momento (breve) del proceso de transición al socialismo, desarrollo del que coexistirían perspectivas ortodoxas del mismo, junto con las insistentes nuevas definiciones del líder sobre el “socialismo nacional”, analiza Jorge Bernetti.
Luego de mover convenientemente los hilos partidarios, Perón vuelve a España. Estas operaciones tácticas dieron lugar al triunfo electoral mas aplastante que logró el peronismo, aunque el caudillo tuvo que pagar su precio, el “camporismo”.
El nuevo presidente desde el mismo inicio de su gobierno, debió afrontar las presiones del conflicto que había dentro de su partido, sumados a los reclamos del pueblo por sus reivindicaciones económicas. Su primera acción fue firmar el decreto de libertad de los presos políticos, obligado por otra pueblada como fue el “devotazo”. La gente rodeó el penal, exigiendo la liberación de los presos políticos, como les había prometido Cámpora,
logrando la liberación de los mismos. A todo esto la masa popular que venía de Plaza de mayo detectó su capacidad de poder y la realidad de incidir en las decisiones del gobierno. Con el “devotazo” comienza una etapa de luchas populares que desbordan al gobierno y atemoriza a las clases dominantes, además Cámpora estaba sentenciado por la derecha, tanto del peronismo (con Perón a la cabeza) como del espectro derechista del país.
El 20 de junio, se produce el retorno definitivo de Perón al país. “La masacre de Ezeiza cierra un ciclo de la historia argentina y prefigura los años por venir”. Es la gran representación del peronismo, el estallido de sus contradicciones de 30 años. Es también unos de los momentos estelares de una tentativa inteligente y osada para aislar a las organizaciones revolucionarias del conjunto del pueblo, pulverizar al peronismo por medio de la confusión ideológica y del terror, y destruir toda forma de organización política de la clase obrera. Ezeiza contiene un germen del gobierno de Isabel Perón y López Rega, LA TRIPLE A, el genocidio ejercido a partir del nuevo golpe militar del 76, el eje militar sindical en el que el gran capital confía para el control de la Argentina.
Perón regresa al país, pero no a Ezeiza. Solano Lima, el vicepresidente, se comunica con el avión y sugiere que se traslade a la zona militar de Morón, donde desciende. Ezeiza era un caos, una masacre totalmente preparada por la derecha peronista, preparada como una guerra hacia la izquierda con armas y todo lo que pudieran utilizar para herir, preparada para desestabilizar a Cámpora, preparada para ser gobierno otra vez.
El 20 fue la masacre, el 21 el discurso donde sin lugar a dudas la patria socialista no tenía lugar, la declaración de guerra ya tenía todas la letras en su lugar. Recién ahora la izquierda comienza a comprender que el viejo, los había utilizado, de una manera bastarda. Escribimos, recién, porque no todos creían en “esa derechización de Perón”
“Había que desplumar la gallina sin que grite”, por lo tanto el primer e inevitable paso que debía dar Perón era lograr la renuncia de Cámpora. La juventud peronista había pasado de ser “esa juventud maravillosa” a “un enemigo embozado”. La solución fue fácil, se apoyó en el grupo con las características mas disímiles del enemigo. La burocracia sindical pasó a ser el jaque central del ajedrez peronista. Cámpora estaba madurando su snock out, recibía palos de todos lados, desde las FFAA, hasta el radicalismo. El 12 de julio se produce el falso “cegetazo”. Una miserables mil personas son llevadas por la CGT, a la residencia de Gaspar Campos pidiendo la renuncia al actual presidente. Al día siguiente, Cámpora y Solano Lima renuncian y junto con ellos finaliza el muy breve período el gobierno de la izquierda peronista en el país.
La derechización ya era definitiva, Lopez Rega, propone a Lastiri como presidente interino y como candidata a vicepresidente a Isabel Perón. Sostenía el diario Clarín: “ en todos los medios políticos del país circula con particular insistencia la versión de que será Balbín, titular de la UCR, quien acompañe al general Perón en segundo término de la fórmula”. Pero, el lopezreguismo logra todo lo que se propone. Las influencias del brujo eran constantes derrotas para la izquierda peronista.
Los grupos guerrilleros armados, proseguían con los ajusticiamientos y copamientos (como el ERP, el comando de Sanidad Militar) basadas en ataques frontales a las FFAA, en especial al Ejército. Respetaban al gobierno elegido por el pueblo.
El 23 de septiembre, en unas elecciones sin mayores expectativas por la seguridad de la victoria del FREJULI, Perón es electo por tercera vez presidente de los argentinos con 62% de los votos.
Nada mas que 48 horas pudo disfrutar Rucci la victoria, el 25 fue asesinado por un grupo operativo de Montoneros. Ha pasado mucho tiempo de este hecho y aún no son muy claras las razones. Tal vez la muerte de Rucci haya sido un método de presión política, ese necesidad de tirarle un cadáver en la mesa a Perón, como dice Juan Gelman(Montonero). En definitiva la muerte del secretario general de la CGT produjo el alejamiento de la clase obrera y sumada a lo perdido por el asesinato de Mor Roig, la desorientación del grupo ante el espacio político perdido se iza cada vez mas manifiesto. En este año, Montoneros, se fusiona con las FAR y Descamisados, esto se puede leer en volantes que se repartieron el 12 de octubre de 1973, día que asume el presidente electo. “La conducción se establece con dos representante de cada organización fusionada. Error que se comete dado que nada tenía que ver el “negro Quieto” (FAR) con experiencias marxistas-guevaristas, con los principios aristotélicos-tomistas de Firmenich, sumado al cristianismo (que no era precisamente de base) de los Descamisados. Es así que Roberto Quieto se entrega al enemigo completamente fatigado”.
Para culminar con este 1973 tan agitado se constituye la Organización Comunista PODER OBRERO-BRIGADAS ROJAS. Estaba formado por grupos provenientes del sindicalismo cordobés y las organizaciones El Obrero, Orientación Socialista y el MIR (movimiento de izquierda revolucionaria). En 1974 se incorporaron algunos dirigentes sindicales de villa Constitución. Se definían como marxistas revolucionarios y consideraban al ERP su aliado mas próximo. Ese mismo año resuelve que las Brigadas Rojas serían su brazo armado.
La política económica de las primera épocas del retorno peronista estuvo signada por un “pacto social” conducido por el Estado. Los sectores medios y empresariales ligados al Justicialismo tendrían el espacio mas amplio representado por la gestión de Gelbard y de ahí el tono ligeramente distribucionista y ligeramente nacionalista, pero fuertemente intervensionista. En un principio el pacto fue exitoso pero luego los defectos técnicos y el asedio político llevarían al plan a sus límites dado que el poder sindical amenazó con retirarse del pacto social. Perón salió a defenderlo públicamente, pero ya era tarde.
El 1 de mayo de l974 se produce la ruptura públicas de las relaciones entres Perón y los Montoneros. A pesar de las serias medidas precautorias con las que el gobierno intentó neutralizar las voces discordantes de la Juventud Peronista, Montoneros logra burlarlas. El discurso que dijo Perón en la Plaza de mayo se pareció más a un diálogo de guerra con la izquierda que una conmemoración al Día del Trabajador. Al finalizar el discurso la Plaza había quedado semivacía.
Treinta años de historia argentina terminaron el 1 de julio de l974.
Muere Perón. Junto con la asunción como presidente de Ma. Estela Martínez se inicia el principio del fin del peronismo gobernante.
En estos primeros meses de gobierno isabelino, el sindicalismo vandorista, apoya decididamente a Isabel y al entorno lopezrreguista recibiendo a cambio entre otras cosas la ley de contrato de trabajo sancionada en setiembre de1974.
La actividad criminal de la Triple A es realmente prolífica. Se incrementan día a día la lista de crímenes, asesinatos y secuestros de los que ninguna agrupación guerrillera escapó.
La respuesta a la guerra revolucionaria fue la medida adoptada por el gobierno de la nación, que se conoció como Operativo Independencia mediante el cual se neutralizaba y/o aniquilaba el accionar de los elementos subversivos que actuaban en la provincia de Tucumán, mediante la aplicación del terror y la represión ilegal.
El último acto represivo del gobierno de Isabel fue la insurrección popular de Villa Constitución conocida como el “villazo”. Causada a raíz de ser la única seccional que no respondía a las directivas de Lorenzo Miguel.
El 24 de marzo de 1976 Jorge Rafael Videla, Emilio Massera y Orlando Agosti protagonizan el golpe mas sangriento y monstruoso que vivió el país. La población ante una guerra que le era ajena quería la paz. Las FFAA serían las encargadas de imponer la paz......de los cementerios.
Por la Antropóloga María Esther Martí.

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